01A propuesta del senador Benjamín Robles Montoya, la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) informarán el destino que las Afores dan a los recursos acumulados en las subcuentas de cesantía y vejez de los trabajadores de esta dependencia.

Así lo aprobó la Tercera Comisión de trabajo de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, luego que el pasado 17 de mayo el legislador presentara un punto de acuerdo el que expresó su preocupación respecto a la administración de estos recursos.

El legislador oaxaqueño señaló que las cuentas de Afores se integran por cuatro rubros o subcuentas: ahorro para el retiro, ahorro para la vivienda, ahorro voluntario, así como cesantía y vejez como cuarto rubro.

Sin embargo, argumentó, cuando un trabajador del Seguro se retira y solicita a la Afore la entrega del dinero aportado a su cuenta individual, ésta le hace entrega en todos los rubros, salvo el de cesantía y vejez, que es el más cuantioso de sus ahorros.

“El problema es que a pesar de que la jurisprudencia citada les reconoce una doble calidad, tanto de pensionados (como cualquier derechohabiente o asegurado), también como de jubilados (trabajadores del Seguro en retiro), dichos trabajadores no reciben una pensión como derechohabientes, sino únicamente su jubilación como ex trabajadores del Instituto”, fundamentó.

 

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En su exposición de motivos, Benjamín Robles advirtió que con base en un criterio jurisprudencial, el dinero acumulado en la subcuenta de cesantía y vejez de la Afore no se le devuelve al trabajador, en virtud de que se destina al Régimen de Jubilaciones y Pensiones (RJP) para el pago de la pensión a que tienen derecho en su calidad de pensionados o asegurados.

Al exhortar al presidente de la CONSAR a que informe sobre los recursos, Robles Montoya reiteró que esta petición es “para ver si la Comisión  asume la responsabilidad en la desviación de estos recursos o se lava las manos y le avienta la bolita al Seguro Social”.

Denunció que esta situación es parte de los intentos de convertir al IMSS en un negocio a costa de la salud de las personas, que han traído aparejados la vulneración y atropello a los derechos laborales de sus trabajadores.

Sin embargo, subrayó, han fracasado  por las reformas a la Ley del Seguro Social de agosto de 2004 y la celebración en 2005 del Convenio Adicional para las Pensiones y Jubilaciones de los Trabajadores de Nuevo Ingreso, suscrito por el IMSS y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social.

Adicionalmente, con la celebración del Convenio Adicional se estableció la apertura de cuentas de Afores a las cuales se destinarían las aportaciones de los trabajadores que ingresaran a partir de la entrada en vigor de dicho convenio.

Es así que explicó que los más de 410 mil trabajadores del IMSS se encuentran sujetos a dos regímenes y por ello realizan dos aportaciones para su retiro: una al Régimen de Jubilaciones y Pensiones (concepto 152) que deriva de la Ley del Seguro Social y del contrato colectivo de trabajo, y otra a sus cuentas individuales de Afore (concepto 107), que deriva del Convenio Adicional.

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