Senador Pablo Escudero Morales
Presidente de la Mesa Directiva
de la H. Cámara de Senadores
Presente.

El que suscribe, Benjamín Robles Montoya, Senador de la República de la LXIII Legislatura del H. Congreso de la Unión, con fundamento en lo dispuesto por el artículo 71 fracción II de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y 8 fracción I y 164 del Reglamento del Senado de la República; someto a la consideración de esta Honorable Asamblea Iniciativa con Proyecto de Decreto por el que se adiciona el artículo 209 Quáter al Código Penal Federal, al tenor de la siguiente:

 

Exposición de Motivos

De acuerdo con la UNICEF, la primera infancia desde el nacimiento hasta los 5 años de edad y es una etapa decisiva en el desarrollo de las capacidades físicas, intelectuales y emotivas de cada niño o niña.

Asimismo, señala que “es la etapa más vulnerable durante el crecimiento, pues es en esta fase, en la que se forman las capacidades y condiciones esenciales para la vida, la mayor parte del cerebro y sus conexiones.”

Además añaden que “el amor y la estimulación intelectual durante la primera infancia permiten a los niños y niñas desarrollar la seguridad y la autoestima necesarias. Para ello, su entorno y las condiciones de vida de sus familias y, en especial de sus madres, son fundamentales.”

Está demostrado que lo que se invierte en la primera infancia es lo que genera un mayor retorno, toda vez que esta inversión se traduce en efectos positivos en la salud poblacional, en el desempeño escolar, en la seguridad pública, la productividad y en el ingreso en la vida adulta.

Si bien los Objetivos de Desarrollo del Milenio fueron en México un parte aguas, toda vez que esto permitió visibilizar y sensibilizar respecto de temas como: erradicar la pobreza y el hambre, reducir la mortalidad infantil y mejorar la salud materna, no obstante, esto no ha sido suficiente para cubrir las necesidades de atención de los aproximadamente 12,260,555 (doce millones doscientos sesenta mil quinientos cincuenta y cinco) de niñas y niños menores de 5 años en México.

01

 

Lo anterior toda vez que carecemos de políticas públicas encaminadas a salvaguardar la integridad física y sicológica de las niñas y los niños menores de cinco años.

Si bien la reducción de la mortalidad infantil en México es resultado en gran medida de los esfuerzos nacionales en el área de vacunación y de combate a la malnutrición; y el preescolar es obligatorio en México, también lo es que únicamente el 42.2% de los niños y niñas de 3 años de edad fueron atendidos por una institución educativa durante el ciclo escolar 2014-2015; para los de 4 años fue el 89%; y para los de 5, el 84.3%; aunado a ello, y el 6.6% de los niños y niñas que nacen en nuestro país no son registrados antes de cumplir el primer año de vida1.

En definitiva, la atención integral a la primera infancia debería ser uno de los temas prioritarios de la agenda pública, obedeciendo a los hechos científicos que demuestran la trascendencia de este período de la vida (de 0 a 5 años), en el que se forman el 40% de las habilidades mentales y comienzan a tener impacto en los niveles de decisión de las personas adultas.

Como país, tenemos la obligación de diseñar programas y estrategias que brinden la atención debida a los distintos aspectos del desarrollo infantil, más allá de los cuidados básicos para asegurar la supervivencia de las niñas y los niños, es decir, debemos  invertir no sólo recursos económicos, sino además humanos y técnicos capaces de ofrecer a las niñas y niños mexicanos las mejores oportunidades para su desarrollo temprano e integral, otorgando claro está, mayor atención a las niñas y niños que viven en situación de pobreza.

Además de estas condiciones verdaderamente críticas, las niñas y niños menores de 5 años son víctimas de manera indiscriminada de delitos sumamente graves, como lo son el abuso sexual, el maltrato infantil e incluso el homicidio.

La protección de los niños y las niñas frente a todas las formas de violencia, como el abuso y explotación sexual, es un derecho consagrado en el artículo 19 de la Convención sobre los derechos del niño.

A este respecto, tenemos los siguientes datos alarmantes:

• A diciembre de 2015 había aún 722 menores de 9 años no localizados, tanto del fuero común como del fuero federal2.

02

 

03

 

• En 2014, la tasa de mortalidad por homicidio en menores de 4 años fue de 1.7% por cada 100 mil habitantes3.

 

04

 

Si bien no se encontraron datos oficiales referentes a la tasa de incidencia del delito de abuso sexual y maltrato en niñas y niños menores de 5 años, de acuerdo a datos obtenidos en la Consulta Infantil y Juvenil 2012, realizada por el Instituto Nacional Electoral, el 15.9% de las niñas y niños de entre 6 y 9 años manifiestan que son maltratados y/o golpeados en casa; el 12% manifiesta que son tocados en alguna parte del cuerpo y les dicen que no lo cuenten; el 10.4% señala ser maltratado por algún profesor o profesora4. Imaginemos el porcentaje de niñas y niños que no acudieron a la consulta, sobre todo del grupo etario de 0 a 5 años, que se encuentran en estas condiciones.

El abuso sexual infantil es una de las formas más graves de violencia contra la infancia y conlleva efectos devastadores y permanentes en la vida de quienes lo sufren. Sin embargo, debido a la invisibilización e incluso al menosprecio de las niñas y los niños menores de 5 años, estas prácticas se han considerado únicamente como un problema que transgrede las normas sociales cuando en realidad, debido a su impacto y las consecuencias negativas que tienen en la vida y el desarrollo de los niños o niñas víctimas, debe ser reconocido como lo que es, un delito y grave.

“El abuso sexual infantil implica la transgresión de los límites íntimos y personales del niño o la niña. Supone la imposición de comportamientos de contenido sexual por parte de una persona (un adulto u otro menor de edad) hacia un niño o una niña, realizado en un contexto de desigualdad o asimetría de poder, habitualmente a través del engaño, la fuerza, la mentira o la manipulación. El abuso sexual infantil puede incluir contacto sexual, aunque también actividades sin contacto directo como el exhibicionismo, la exposición de niños o niñas a material pornográfico, el grooming o la utilización o manipulación de niños o niñas para la producción de material visual de contenido sexual5.”

Estoy convencido de que todas y todos, como sociedad tenemos una enorme responsabilidad y una mayor deuda para con nuestras niñas y niños.  El gobierno federal y los gobiernos estatales y municipales no hay generado mecanismos efectivos para su protección, no existen protocolos de detección oportuna de violencia sexual infantil en menores de 5 años, ni en las casas de salud, ni en las guarderías, ni en los espacios socioculturales y menos aún en la población en general; no existen talleres de autocuidado dirigidos a este grupo etario y menos aún se les da un seguimiento puntual; tampoco existen protocolos de intervención y referencia adecuados y por supuesto que tampoco existen mecanismo jurídicos que inhiban la comisión de este tipo de delitos.

De este último punto se desprende el propósito de la iniciativa que pongo a su consideración, de la necesidad de crear mecanismos que en cierta medida coadyuven en la inhibición de los delitos cometidos contra el libre desarrollo de la personalidad de las niñas y niños menores de cinco años.

Por lo anteriormente expuesto, respetuosamente me permito someter a este Congreso, la siguiente iniciativa con proyecto de

 

DECRETO:


ARTÍCULO ÚNICO. Se adiciona el artículo 209 Quáter al Código Penal Federal para quedar como sigue:

Artículo 209 Quáter. Las sanciones señaladas en el presente Título se aumentarán al doble de la que corresponda cuando la víctima sea menor de 5 años.

 

Transitorio

ÚNICO. El presente decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.

Dado en el Salón de Sesiones a los veintisiete días del mes de septiembre de dos mil dieciséis.

 

Atentamente,

Senador Benjamín Robles Montoya

 

 

 

-------------------------------------

1 http://www.unicef.org/mexico/spanish/ninos.html
2 Informe Anual 2015 del Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED).
3 Informe “La Infancia Cuenta en México 2014”.
4  IFE. Consulta Infantil y Juvenil 2012. http://www.ife.org.mx/documentos/DECEYEC/consultaInfantilJuvenil2012/Anexo4Entidad-Dtos6a9anos.pdf
5 ORJUELA, López Liliana y Virginia Rodríguez Bartolomé. “Violencia Sexual contra los niños y las niñas. Abuso y explotación sexual infantil”. Save the Children España. Octubre 2012.